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Nos importa multiplicar el concimiento

Coronavirus en Argentina: advierten que en una semana bajaron 70% los donantes de sangre. Incluso antes de la cuarentena, la gente dejó de ir a donar por temor.

Piden que se incluya una excepción porque están en riesgo cirugías y la atención de urgencias.
En medio de la pandemia que puso al mundo en estado de alerta permanente y en pleno aislamiento social, preventivo y obligatorio​ decretado por el presidente Alberto Fernández, en la República Argentina pareciera que comienza a aflorar otra problemática de suma relevancia en materia de salud: la de donación de sangre.
La cuestión no es menor porque de cara a una situación compleja por demás, los bancos de sangre podrían a comenzar a sentir el cimbronazo y el efecto colateral que generó (y aún genera) el coronavirus COVID-19. Advierten por una merma de la donación incluso antes de la cuarentena porque la gente evita salir de sus hogares por la compleja emergencia sanitaria que castiga al planeta.

El efecto dominó se perfila para ser una constante si el tradicional caudal de donación se interrumpe: ante la reducción de cantidad de sangre en los bancos, algunas (o varias) operaciones deberán o deberían postergarse. Así, en el peor de los casos, el sistema de intervenciones quirúrgicas podría colapsar y añadirle más muertes a las que la misma pandemia ya originó y podría seguir cosechando.

"Las donaciones de sangre se pararon desde el primer día que trascendió la situación del coronavirus porque la gente tiene miedo de ir a los hospitales. Se viene notando desde hace una semana y ahora estamos entrando en un estado crítico", explica Andrés Belardi, presidente del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA). Y tras ello, complementa: "Se van a empezar a suspender cirugías cardiovasculares y las que requieran transfusiones. Hay que atender la pandemia, no obstante no se puede desatender la cardiología porque es una de las principales causas de muerte", complementa.

"La situación de encierro y de tensión generó que las personas se queden en sus casas por temor a salir y contagiarse, y dejaron de donar sangre. La cancelación ha sido muy brusca. Hay cirugías programadas que pueden esperar, otras no", coincide Alberto Alves de Lima, director médico del ICBA.

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